_No ha Sido tan terrible esta pena. De los viejos he escuchado peores, pero indudablemente un camino por pocas espinas que posea, deja trazos, algunos delineados, con cierto arte y otros mas salvajes, sin conciencia. Así lo he visto yo; Acostumbrado a grises y olor de tierra.
Ya hace mucho vivo exactamente igual, si debo hacer la salvedad que mucho he progresado mejorando el arte de vivir cada día mas impermeable, cada vez mas desaparecido de cualquier vista que atente con mi perfecta fuga; De las balas de las dagas de los besos y del apego.
Caminando cual lo hago siempre, sin demasiada prisa, sin fijar la vista en exceso, me he topado algo anecdótico, que de seguro comentaré más tarde cuando la ebriedad le gane a mi veto. Como florece sin estruendo la flor en algún rincón donde se ablanda el suelo; Humilde y sin embargo un acontecimiento milagroso. Así la vi. Por lo que deduje en su ajeno semblante,he llamado a su curiosidad, tal ves por mis botas gastadas de años, o mejor aun por mis ojos que intentan negar mi existencia.
Apuré el paso como hago cuando algo limita mi espacio, mas me siguió inocente por un momento. No sentí gran peligro en ella y aun cuando no era mi proceder fingí no sentir su andar a mi lado. Pasó el tiempo y aunque con cierto temor, se me hizo hasta agradable.Expelía esa calidez que solo se siente con el sol de tarde. Su aroma; Ese aroma no lo sentí jamas antes, una mezcla dulce vainilla , a orquídeas, un olor acurrucante me amansaba lentamente. Cada tanto gire a mirar para ver qué hacía. Su andar, gentil como el aire, como flotando, como en sueños . Soy sincero nunca estuvo tan cerca algo tan gemelo a la paz. Si hasta el mecer de los arboles parecía una danza con su sola presencia.
Su presencia me ordenado a mirarme a mi mismo, gastado, áspero de andar. Como púa desgarre esa atmósfera que me sumergía, sentí como el peso de mi presente y mi pasado me hacían poco apto para tal espectáculo. Impío mis ojos que aunque útiles no veían las sutilezas, que mis manos agrietadas no eran capaces de vivir en ese ambiente y aun mas mi cuerpo, el alma y mi mente estaban ya manchadas de eventos de imagenes y emociones que no quiero contar.
Su presencia me ordenado a mirarme a mi mismo, gastado, áspero de andar. Como púa desgarre esa atmósfera que me sumergía, sentí como el peso de mi presente y mi pasado me hacían poco apto para tal espectáculo. Impío mis ojos que aunque útiles no veían las sutilezas, que mis manos agrietadas no eran capaces de vivir en ese ambiente y aun mas mi cuerpo, el alma y mi mente estaban ya manchadas de eventos de imagenes y emociones que no quiero contar.
Alenté mi paso por tantas inquietantes. Fue ahí cuando detuvo mi paso. Que cosa tan escalofriante he sentido. Ver nacer brotes nuevos a mis sienes y enredaderas rojas en el pecho, entibiandome el cuerpo.
No sé cómo a venido a para aquí este ensueño, asi que quien me lo diera se lo agradezco.
Lutier 03/07/2013
Lutier 03/07/2013
