Hoy cesó el viento en la cordillera y el asombro del niño cayó sin nadie que lo impidiera.
El sol hoy no se levanto de su cetro y la luna no quiso trabajar horas extra,
hoy es el día del desapego. Hoy nadie se miro a los ojos y las golondrinas se fueron en direcciones opuestas.
Hoy mire a mi madre morir de pena y mi padre en la cornisa no tolera su condena
Hoy mis ojos se secaron, no quisieron llorar más.
Estuve inconcluso por la discusión de mi cuerpo. Nadie quiere hacer de la razón su parcela y el desconcierto tomo de rehén las heridas.
El río camino de vuelta a su origen y las cascadas lloraron piedras.
Ni el gallo ni el grillo trabajaron, y la tierra se sintió aliviada del peso de los seres que ya no estaban.
Hoy salí corriendo por la avenida, cruce la línea del tren y me adentre en el bosque,
corrí los montes y le hable a la tierra, hoy no sentí pena; Hoy mi pena la di en préstamo para que el mundo pueda sufrir con fuerza.
El río camino de vuelta a su origen y las cascadas lloraron piedras.
Ni el gallo ni el grillo trabajaron, y la tierra se sintió aliviada del peso de los seres que ya no estaban.
Hoy salí corriendo por la avenida, cruce la línea del tren y me adentre en el bosque,
corrí los montes y le hable a la tierra, hoy no sentí pena; Hoy mi pena la di en préstamo para que el mundo pueda sufrir con fuerza.

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